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Se dice que al final de un arco iris hay una
olla llena de monedas de oro. Un vertedero de residuos que había existido
por muchos años fue convertido en una aldea del arco iris, limpia y
espaciosa, en la ciudad de Rach Gia, provincia de Kien Giang, en el sur de
Vietnam, convirtiéndose en una olla de oro para los recolectores de
basura.
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 Nueva vida
en la Aldea del Arco Iris.
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 Vista de
la basura anteriormente.
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 Los niños
que vivían cerca del área del vertedero pueden ir ahora a la
escuela.
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 La escuela
primaria Vinh Quang puede recibir a más de 200 alumnos.
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 Los niños
pueden leer libros en la biblioteca de la aldea y tienen agua limpia
para el uso diario.
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 Van Thi
Hoa y su niña en su nueva casa en la Aldea del Arco
Iris.
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 Sendy
Forman (derecha), de Hábitat de la Humanidad, y un trabajador local
en el sitio de construcción de la Aldea del Arco
Iris.
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 Los
cursos de capacitación profesional están abiertos en la
aldea.
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 Una
residente local concurre a la Junta Administrativa del Proyecto para
llenar la planilla para la propiedad de una nueva casa en la Aldea
del Arco Iris.
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En el centro de la ciudad de Rach Gia había un gran
vertedero de residuos que había existido por decenas de años. Cientos de
familias pobres, mayormente del pueblo étnico Kh´mer, se ganaban la vida
recolectando y vendiendo los materiales desechados en ese vertedero. Esa
inestable vida causaba varias enfermedades y muchos daños sociales a la
población.
La
existencia de ese vertedero se convirtió en un problema de salud para las
autoridades locales, incluyendo a Le Van Hong, presidente de la Unión de
Asociaciones de Amistad de la provincia de Kien Giang. Hong hizo contactos
con la oficina de una organización no gubernamental norteamericana,
Hábitat para la Humanidad, con sede en Hanoi, y pidió asistencia para un
proyecto caritativo de reubicación de los residentes del vertedero y
mejoramiento de sus condiciones de vida. El proyecto de Hong, nombrado
“Aldea del Arco Iris”, recibió la aprobación de las autoridades y es
copatrocinado por Hábitat de la Humanidad y la Fundación Catalyst, ambos
de Estados Unidos.
Tran Tuyet
Phuong, especialista de la junta administrativa del proyecto, dijo: “El
nombre completo del proyecto es 'Aldea del Arco Iris – un modelo para
mejorar la capacidad de la comunidad para su desarrollo'. Tiene como
objetivo mejorar las condiciones de vida de los residentes pobres que
viven en los alrededores del área del basurero de Vinh Quang, en la ciudad
de Rach Gia. Según este proyecto, una nueva aldea será establecida con
nuevas casas, agua limpia e higiene ambiental, cursos de capacitación
profesional, becas de estudio para alumnos de enseñanza primaria y
educación para la comunidad, créditos para el ahorro, y cursos
educacionales para aumentar el conocimiento sobre atención médica y
habilidades para la vida. Además, el proyecto es de significado especial
en términos de minimizar el riesgo de abuso contra mujeres y menores en el
área de los residuos”.
La inversión
inicial para el proyecto fue 500.000 dólares, que serán usados para
construir 92 casas (cada casa cuesta más de 70 millones de dongs) y obras
de infraestructura, incluyendo la electricidad y un sistema de suministro
de agua. Un centro para la formación profesional fue establecido para
cientos de jóvenes y mujeres, así como una escuela primaria que ha
reclutado a más de 200 niños analfabetos. Actualmente, la fase 1 del
proyecto ha sido completada con 24 casas construidas, más la escuela
primaria Vinh Quang y un centro de formación y asistencia profesional, que
están ya en operación. La inversión total para el proyecto ahora ha
aumentado a 875.000 dólares.
Al visitar
la Aldea del Arco Iris, conversamos con los aldeanos, y apreciamos sus
rostros sonrientes, resplandecientes de felicidad. Durante el tiempo de
clases en la escuela primaria Vinh Quang construida por la Fundación
Catalyst, vimos a los niños del grupo étnico Kh´mer sentados en las mesas,
estudiando bajo la guía de sus maestros. Antes, tenían que hurgar en la
basura con sus padres para ganarse la vida. Van Thi Hoa, una mujer Kh´mer
de 27 años de edad, con lágrimas en los ojos, expresó: “En el pasado
nuestra vida en esa basura era muy dura. Ahora tenemos una casa nueva. Mi
esposo, después de graduarse de un curso de capacitación en carpintería,
trabaja ahora para una compañía con un ingreso justo”.
La anciana
Tu Coc, de 85 años de edad, confesó: “Había vivido en el vertedero por más
de diez años. Debido al contacto con la basura, las moscas, el mal olor de
los desechos, solía enfermarme. Ahora, viviendo en una nueva casa con un
ambiente limpio, me siento mucho mejor”.
Para la
gente de aquí, la Aldea del Arco Iris en la ciudad de Rach Gia es
realmente un sueño hecho realidad.
Por Huu Thanh - Fotos:
Kim Son y Minh
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