Los nueve días de celebraciones (3-11 de junio)
dejaron gran impresión en los visitantes y participantes, por sus
numerosos eventos y actividades culturales.
Además
de los programas tradicionales, como el ritual de homenaje Nam Giao, la
Noche del Palacio Real, la presentación del ao dai (traje
tradicional vietnamita) y un centenar más de muestras artísticas, el
Festival 2008 tuvo una serie de nuevas representaciones y ceremonias que
caracterizan la cultura de Hue: Descubrimiento de la leyenda del río
Huong, reproducción de la Entronización del rey Quang Trung Nguyen Hue,
Ritual de homenaje a la Tierra en la plataforma Xa Tac y Festival infantil
con el cuento “Itinerario de la leyenda”, entre otros. Todos trajeron a
esta festividad bienal un ambiente jubiloso propio de un gran festival, a
través del cual los espectadores sentían que revivían momentos históricos
de esta antigua ciudad imperial.
En la ceremonia “Descubrimiento de la leyenda del río
Huong”, los visitantes se perdían en el escenario romántico y apasionado
de la poética vía fluvial, mientras la “Entronización del rey Quang Trung
Nguyen Hue” reflejó el pasado heroico, en el ascenso al trono de un
talentoso monarca, quien protagonizó destacadas proezas en la historia
vietnamita. El “Ritual de homenaje a la Tierra en la plataforma Xa Tac”
describió el poder divino y la honda preocupación de los reyes en su
atención al pueblo y al país, a través del homenaje a los dioses de la
Tierra por las abundantes cosechas y la estabilidad nacional.
Con el tema “Patrimonio cultural en la integración y
el desarrollo”, el Festival Hue 2008 se convirtió en el mayor de los
celebrados en Vietnam, con la participación de más de 60 delegaciones
procedentes de más de 20 países y territorios. Casi 10 mil artistas
profesionales y populares ejecutaron cientos de impresionantes programas y
ceremonias culturales. Durante nueve días, la ciudad de Hue y las zonas
cercanas permanecieron en gran animación por este ambiente festivo. La
variedad de los programas evidenciaron las características y la belleza
artística de cada pueblo, así como la capacidad de creación del ser
humano. Todos confirieron una nueva apariencia a la antigua ciudad de Hue,
y reafirmaron su papel de centro cultural y turístico.
El Festival Hue 2008 concluyó exitosamente, y fue
considerado un “festival tradicional, moderno, trascendente, espléndido,
impresionante y seguro”. La clausura se llevó a cabo en la plaza de Ngo
Mon, en un escenario grandioso con imágenes de campos de arroz, bambúes, y
papalotes volando. La ciudad de Hue ha merecido ser sede de festivales de
Vietnam por haber organizado este, tan apasionado y encantador. Esperamos
el Festival Hue 2010, seguramente con muchos atractivos y
novedades.