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Nguyen
Nga, una vietnamita-francesa, directora de la Casa de las Artes, se
interesa mucho en pintura contemporánea sobre
papalotes.

 Imágenes familiares en la
aldea de Ba Giang .
 Los
papalotes son conducidos al festival
.
 El
artesano Pham Hong Nham, de la aldea de Ba Noi, lleva casi medio
siglo vinculado a los papalotes
.
 Revisando
las flautas antes de empinar las cometas.
 Preparativos
para empinar los papalotes .
 Los
pintores crean sus obras en los papalotes, en la Casa de las
Artes .
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Un festival
denominado "Pintura contemporánea en papalotes", con participación de 38
piezas confeccionadas por pintores prominentes y artesanos de aldeas
tradicionales del delta norteño, famosas por la confección de estos
cometas, fue celebrado en el Estadio Nacional My Dinh, de Hanoi, con el
propósito de recaudar fondos a favor a las víctimas vietnamitas del Agente
Naranja.
Desde el papalote de la
aldea
Situada cerca de las riberas del río Rojo, la aldea Ba
Giang, en Dan Phuong, provincia de Ha Tay, es desde hace mucho tiempo una
de las más famosas en la fabricación de papalotes. El artesano Nguyen Huu
Khiem, presidente del Club de papalotes tradicionales de la localidad,
recordó: "Cuando era pequeño, los ancianos de la aldea me contaban que los
papalotes se hacían para llamar a las hadas celestiales, para que se
acercaran el cielo y la tierra." A los cometas comunes, la gente los
renueva conectando una o varias flautas para producir sonidos cuando
aletean en el aire. Los papalotes de Ba Giang son diversos en categorías y
formas; se hacen de bambú seco, papel poonah o papel de arroz, y las
flautas, con bambú y cañas de junco.
Los aldeanos de Ba Giang son apasionados de los papalotes.
No sólo los niños, también los adultos de más de 80 años se dedican a
crear y empinar papalotes, algunos de 3 ó 4 metros de largo, exhibiendo
una serie de flautas. Esta manifestación es tan popular que en cualquier
momento del día o de la noche se ven los papalotes volando en el cielo,
mientras haya una brisa que los sostenga.
Un conocedor de los papalotes puede distinguir los
diferentes tipos tan sólo con escuchar el sonido de las flautas, y aun
puede decir exactamente quien es su dueño. El sonido de las flautas en los cometas tiene un
significado espiritual que invoca un clima propicio y aleja las
enfermedades de la aldea.
Papalotes en la ciudad
A pesar de que llevaba tiempo viviendo fuera del país,
Nguyen Nga, una vietnamita-francesa, recordaba siempre la imagen de
Vietnam con sus papalotes. "Cuando caminaba por el dique del río Rojo en
una ocasión en que visité Vietnam, relató, me ensimisme en el disfrute de
la belleza romántica de los papalotes voladores." Regresó a la tierra
natal y estableció la Casa de las Artes (Maison des Arts), con el deseo de
crear un área para las obras contemporáneas. Deseaba hacer algo para
ayudar a las victimas del Agente Naranja*, y se acordó de los papalotes.
Decidió entonces establecer un programa titulado "Pintura en papalotes"
para recaudar un fondo de beneficencia para los
niños.
Nguyen Nga fue a Ba Giang y Kim Mon, en la provincia de Hai
Duong, aldeas conocidas por la confección de cometas, para encontrarse con
los artesanos y recibió su apoyo. Los papalotes fueron trasladados de esas
comunidades a la Casa de las Artes en Hanoi y propiciaron la participación
en el proyecto de muchos pintores de diferentes edades. Las obras "Mi
Cielo", del veterano pintor Luc Quoc Nhuong, y "Mami, quiero volar tan
lejos", de Hoang Duy Vang, reflejan la infancia de los autores con un alma
en ascenso y hermosos sueños.
Soltando los sueños
Treinta y ocho papalotes fueron llevados por las calles con
el propósito de mostrarlos a todos antes de llegar al Estadio Nacional My
Dinh. Miles de personas se congregaron allí para asistir al festival,
incluyendo 100 pequeños, víctimas del Agente Naranja, de las Aldeas de
Niños, y 100 estudiantes de bajos recursos del distrito de Tu Liem
(Hanoi). En el festival, los niños no sólo pudieron contemplar los
papalotes volando por los aires, sino que también se les enseñó a dibujar
en cometas pequeñas hechas por los artesanos. Con pinturas y pinceles,
dibujaron en ellas sus sueños e imágenes de sus aldeas. El festival fue
una oportunidad de que conocieran el arte de la confección de estas piezas
y la belleza de los papalotes tradicionales vietnamitas, así como de
participar en interesantes actividades.
Unos días después de la celebración, una subasta pública
para recaudar fondos fue llevada a cabo en el Hotel Metropole Hanoi, que
atrajo muchas personas que tienen interés en los papalotes vietnamitas y
compasión por los niños desafortunados. El dinero recaudado en el festival
se envió al Fondo de las Víctimas del Agente Naranja de
Vietnam.
*Dioxina. Producto químico
altamente tóxico arrojado por EE.UU. durante la guerra en Vietnam, entre
cuyas secuelas está el nacimiento de niños con severas malformaciones
congénitas.
Texto:
Vuong Mo - Fotos: An Thanh Dat
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